-LEYENDAS DE ALLÁ-ITÉ-

rolandomoro 473 5/8/2019 08:44:16
"El cuervo"
El cuervo, ” Iribú”, era un gaucho muy comilón de carne, que un día de miseria salió de su casa en busca de alimento.
Anduvo y anduvo hasta que encontró una osamenta.
Como tenía mucha hambre probó la presa y le gustó.
El mozo comió todo lo que quiso. Sació bien su apetito con la carne pútrida y se tendió después a dormir tranquilamente sobre el pasto, sin importarle el olor ni las moscas que lo rodeaban.
Visto 946 veces Responder
rolandomoro 473 12/10/2019 08:05:41
Cuando abrieron sus ojos nuevamente se encontraron con que el yaguareté se encontraba tendido en el suelo con una flecha clavada en su corazón. Un joven indio caminaba hacia ellas.
Las pequeñas diosas aprovecharon este gran giro de la fortuna para, en su desaparecieron y pavor, escapar veloces hacia el encuentro de refugio. Ningún ser humano debía verlas, por lo que debían tener cuidado. En esto se preocupaban las pequeñas mientras el muchacho se disponía a cuerear al animal al mismo tiempo que vestía una profunda sonrisa de satisfacción en su rostro por su gran logro.
rolandomoro 473 12/10/2019 08:06:24
Al parecer, con esta presa había cumplido sus expectativas, porque el muchacho, luego de terminar su labor, se dispuso a tomar una larga y tendida siesta. Allí mismo, en el mundo de los sueños, el muchacho se encontró con un par de hermosas muchachas. Una de ellas se acercó a él y le ofreció una planta mientras le decía que la tome, que este era un regalo en agradecimiento por haber salvado a Jasy, la luna. La joven le explicó al muchacho que la planta se llamaba Kaá.
rolandomoro 473 12/10/2019 08:07:06
Con ella debía preparar una bebida que acercaría el corazón de los hombres y alejaría la soledad. Al despertar, el muchacho se encontró nuevamente en el bosque. Al observar con detenimiento, descubrió que muy cerca de él se encontraba una planta que no había visto antes por el lugar. Era la yerba mate.
rolandomoro 473 12/10/2019 08:07:40
El muchacho cazador tomó la planta y, recordando la conversación con la joven del sueño, siguió paso a paso sus instrucciones: tostó sus hojas, las colocó en una calabaza pequeña y hueca, vertió el agua e, introduciendo una caña, le dio una probada. Imaginen el rostro del muchacho al descubrir el delicioso sabor, potente y amargo, de la bebida. Revolucionó tanto sus sentidos y tan deliciosa le pareció, que quiso acercarse a los demás miembros de la tribu ycompartir con ellos el milagroso hallazgo.
rolandomoro 473 12/10/2019 08:08:11
Poco a poco, la bebida cautivó la atención de todos en la tribu. Y sentados en comunidad, entre mate y mate, se dispusieron a compartir sus historias. Ésta es la leyenda de cómo nació el mate, la recompensa y premio de Jasy para el pueblo guaraní, en agradecimiento por haber salvado su vida.
rolandomoro 473 22/10/2019 08:53:28
-El árbol de sal-
rolandomoro 473 22/10/2019 08:53:58
Los mocovíes, indígenas del norte argentino, conocen un helecho llamado Iobec Mapic, al que muchos confunden con un árbol, porque tiene un gran porte y puede llegar a los 2 metros de altura.
Dice la leyenda que cuando Cotaá (Dios) creó el mundo hizo esta planta para que alimentara al hombre; la planta se expandió rápidamente y fue de gran utilidad para la humanidad que la consumía agradecidamente.
Neepec (el diablo), sintió envidia de ver lo útil que era esta planta y se propuso destruirlas a todas, de la forma en que fuese necesario y posible.
rolandomoro 473 22/10/2019 08:54:37
Se elevó por los aires y fue a las salinas más cercanas, llenó un gran cántaro con agua salada y los arrojó sobre las matas con la intención de quemarlas con el salitre.
Fue entonces que las raíces absorbieron el agua; la sal se mezcló con la savia y las hojas tomaron el mismo gusto.
Cotaá triunfó una vez más porque la planta no perdió su utilidad, ya que con ella sazonan las carnes de los animales salvajes y otros alimentos...
rolandomoro 473 29/10/2019 09:02:50
-Las Aguas del Bermejo-
rolandomoro 473 29/10/2019 09:03:21
Hubo un tiempo en que las aguas del Bermejo fueron claras como las de sus vecinos, los ríos Pilcomayo y Uruguay. Un tiempo en que a sus orillas no se asomaban, como hoy, las casas de los pueblos formoseños, ni eran surcadas por las embarcaciones de los argentinos descendientes de europeos. Las tierras que recorría el Bermejo eran disputadas por dos tribus enemigas: los tobas y los matacos. Unos y otros atrapaban los peces de su cauce, se sumergían en su frescura en las tardes calurosas, deslizaban las canoas por su corriente y se sentaban a sus orillas en las noches de luna.
rolandomoro 473 29/10/2019 09:03:52
La mayor afrenta que sufrieron los tobas durante esa larga guerra fue la captura de la hija del cacique, una joven hermosa y decidida, que pasó de vivir en sus chozas a las de los matacos. Aunque extrañaba a los suyos, poco a poco sus captores se le hicieron menos extraños, sobre todo desde que conoció al hijo del cacique y comenzaron a pasar largas horas juntos. Se enamoraron mientras conversaban a la sombra de un urunday, mientras nadaban en el río, mientras caminaban en silencio siguiendo al ciervo de los pantanos... Pero sus relaciones eran imperdonables. La unión entre una toba y un mataco estaba prohibida por los hombres y maldita por los dioses.
rolandomoro 473 29/10/2019 09:04:24
Cuando el consejo de la tribu dio órdenes estrictas para prohibir los encuentros entre los jóvenes, ellos establecieron citas secretas y se amaron más todavía a la sombra de su sigilo. Sin embargo, no estuvieron a salvo de las habladurías, de los comentarios a media voz que deslizaban las viejas cuando se sentaban en rueda a tejer su yicas (bolsas tejidas con fibras vegetales) y a moler las semillas del algarrobo. Tampoco de las miradas de alguno que los había sorprendido al entrar en el monte tras un armadillo fugitivo o para recoger los frutos del jume.
rolandomoro 473 29/10/2019 09:04:52
Y llegó el día en que, reunido nuevamente el consejo de la tribu, debieron comparecer ante él. Los jefes, que ya habían deliberado, los miraban en silencio. Los corazones de los jóvenes se aceleraron ante esos rostros severos e imperturbables. El cacique habló con voz suave y firme. Era preciso que todos respetaran las tradiciones de la tribu, con más razón tratándose del heredero de la autoridad: se les exigía la separación inmediata y definitiva.
rolandomoro 473 29/10/2019 09:05:23
Ante la decidida oposición de los jóvenes príncipes, que se sabían unidos por los lazos indestructibles urdido por palabras, miradas y gestos recientemente descubiertos, alma con alma y cuerpo con cuerpo, el consejo emitió el fallo final: los amantes serían sacrificados, se les arrancarían los corazones y éstos serían arrojados al río, como lección y advertencia para quienes se atrevieran a contrariar las leyes de los hombres y las disposiciones divinas.
rolandomoro 473 29/10/2019 09:05:48
El sol del mediodía brillaba en lo alto del cielo mientras la tribu se reunía pra presenciar la ejecución. Si algo de viento agitó las ramas de los arbustos, si las cigarras cantaban su canción filosa y monocorde, si el río dejó oír su rumor, nadie lo supo cuando los jóvenes fueron llevados a lo alto del barranco y muertos por el haiawú (hechicero de la tribu), cuando el agua aceptó sus corazones sangrantes y se tiñó de rojo para siempre.
rolandomoro 473 29/10/2019 09:06:16
Cumplido el sacrificio, a los pocos días, la gente se acercó al barranco por un rumor: los corazones no habían sido arrastrados por la corriente; flotaban juntos exactamente en el mismo lugar en el que habían caído.
¿Era acaso que los dioses no estaban conformes con el fallo? ¿Sobrevendrían entonces pestes, sequías y escasez? Los jefes acordaron sacar los corazones del agua y convertirlos en cenizas, para que que no quedara rastro de ese amor que había desconocido la tradición.
rolandomoro 473 29/10/2019 09:06:56
Todos los matacos formaron la gran pira, no hubo nadie que contrariara a los dioses. Los corazones ardían al compás de los pimpines (tambor mataco), abrasados por el fuego que, cada vez más alto, ahuyentaba los mosquitos e iluminaba los cuerpos de los bailarines.
rolandomoro 473 29/10/2019 09:07:32
Días después, cuando un enviado volvió al lugar para comprobar que las cenizas hubieran sido dispersadas por el viento, vio con asombro cercano al terror que donde estuviera la pira había crecido un arbolito desconocido. Entre sus verdes hojas mostraba dos únicas flores rojas, una al lado de la otra, en forma de corazón.
A la sombra del letanetá, como llamaron los matacos a la nueva planta, y mecida por las aguas del río que encontró su nombre, nació entonces la amistad entre los tobas y matacos, que todavía luchan en el monte para sobrevivir.
rolandomoro 473 1/11/2019 09:32:55
-CACHIRÚ-
Este mito sin la difusión de otros como la mulánima o el duende es descrito por Adolfo Colombres en su Seres sobrenaturales de la Cultura Popular Argentina. También se lo llama Cachirú.
Es representado como una gran lechuza, de color gris oscuro y de poderosas garras, tiene ojos luminosos que denuncian su vuelo nocturno y silencioso. Eventualmente se oyen sus fuertes graznidos.
rolandomoro 473 1/11/2019 09:34:11
Ataca a las personas, elevándolas con sus poderosas garras y destrozándolo, le come el alma para convertirlo en un fantasma. Muy rara vez se lo oye o ve en campo abierto, su zona preferida son los tupidos montes, en donde es casi imposible el acceso. Se tienen referencias de sus apariciones en Mailín, Santiago del Estero.

Responder

Debe ingresar al sistema o registrarse para poder responder: Ingresar / Registrarse